| 2 cuotas de $11.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.000,00 |
En tiempos donde los grandes medios de comunicación reproducen violencias simbólicas, estereotipos de género, discursos de odio y silenciamientos sistemáticos, este manual plantea otra forma de contar: desde el protagonismo de quienes históricamente fueron invisibilizades, desde una práctica periodística que no se limita a informar, sino que se compromete con la transformación social.
El punto de partida es claro: el sexismo en la comunicación no es un error aislado, sino una manifestación estructural de las desigualdades que afectan a mujeres, lesbianas, travestis, trans, personas no binarias y otras identidades disidentes. No solo nos afecta como sujetxs de las noticias –muchas veces reducidas a la condición de víctimas–, sino también como trabajadoras de prensa, enfrentando precarización, discriminación laboral y exclusión de espacios de toma de decisión editorial.
Frente a ese escenario, las autoras proponen un periodismo feminista, colectivo, situado y con conciencia de clase, que reconozca a las voces silenciadas como legítimas narradoras de sus propias realidades, que amplifique luchas territoriales, que tensione las formas tradicionales de producción de noticias y que, sobre todo, apueste a construir sentido desde la experiencia compartida.
Este manual no solo reflexiona, sino que también ofrece herramientas concretas: cómo construir agendas feministas, cómo problematizar el lenguaje, cómo narrar desde el cuerpo, cómo romper con las lógicas androcéntricas del “objetivismo periodístico”, cómo trabajar en medios autogestivos, cómo cuidar(se) en red. Es un texto indispensable para pensar la comunicación como territorio de disputa, no solo ideológica, sino también afectiva, emocional y política.
Manual de periodismo popular y feminista se inscribe en una genealogía que incluye a comunicadoras populares, radios comunitarias, medios alternativos, cronistas feministas, escritoras militantes, activistas digitales y todas aquellas que, desde hace décadas, le ponen el cuerpo y la palabra a un oficio históricamente masculinizado.
No es un recetario, sino una invitación a ensayar, a compartir, a crear juntas. Un texto que amplía miradas, que multiplica experiencias, que se nutre de la lucha colectiva y de la convicción de que otra comunicación es posible, necesaria y urgente.
