| 1 cuota de $29.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000,00 |
| 2 cuotas de $17.326,05 | Total $34.652,10 | |
| 3 cuotas de $12.030,16 | Total $36.090,50 | |
| 6 cuotas de $6.858,98 | Total $41.153,90 | |
| 9 cuotas de $5.100,77 | Total $45.907,00 | |
| 12 cuotas de $4.292,00 | Total $51.504,00 |
Situar el conocimiento textualmente en el campo educativo y contextualmente en nuestra realidad histórico social, económica y cultural, implica adoptar una visión en que la posición teórica- epistemológica- política desde la cual se construye la mirada, define las posibilidades de lectura y acción, permite establecer conexiones con otros agentes para construir conocimiento poniendo en tensión los conceptos de semejanza y diferencia, saber y poder, texto-contexto, rescatando en todo momento los saberes del agente que produce las prácticas, su proceso de producción y reproducción social. De este modo se articula en esta definición el saber académico con otros saberes y la relación entre el saber-poder como dispositivo válido.
Por lo dicho, los conocimientos que se construyen en el ámbito académico tienen que servir sustancialmente para argumentar y dar soporte a decisiones políticas vinculadas con opciones diferentes de construcción social, proyectándose anticipatoriamente a las manifestaciones y efectos de la cuestión social, prospectivamente hacia el desarrollo de la autonomía, emancipación de los sujetos.
En el campo del Trabajo Social la relación entre conocer y hacer, entre teoría y práctica constituye un capítulo central en la historia de la construcción de Trabajo Social como campo disciplinar y es un núcleo que se continúa problematizando en la formación académica.
Signada por la impronta disyuntiva y dicotómica que el pensamiento moderno-occidental imprimió a todos los campos del saber y a partir del cual se originaron reduccionismos diversos, en el caso de Trabajo Social, la resolución de esta tensión en favor de la práctica trajo aparejada la pérdida del carácter crítico del proceso de conocimiento: “se optó por los fenómenos renunciando a conocer sus fundamentos, con lo cual la práctica devino actividad y la intervención pragmatismo”. (Danani, 1994, p.4)
Por lo dicho se considera que, existen numerosos esfuerzos teóricos y de investigación, así como la experiencia histórica desarrollada en el campo
